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Published Wednesday, February
14, 2001, in the Miami
Herald
español
A new earthquake strikes El
Salvador
More than 150 killed; hundreds
hurt
BY ALVARO CRUZ AND FRANCES ROBLES
SAN
SALVADOR -- A month to the day after a major earthquake killed
hundreds and tossed a million others onto the street, El Salvador's
ground shook again Tuesday, producing at least 157 more victims and
spreading a new round of panic throughout the shattered country.
The
quake, which left more than 1,000 injured, registered 6.6 on the
Richter scale, according to the U.S. Geological Survey, and lasted 20
seconds. The epicenter was located about 15 miles southeast of the
capital, San Salvador.
``I
ran out of the tent without a second thought,'' said a tearful Karina
Orellana, already homeless from last month's earthquake and living in
an outdoor shelter that serves as a refuge for 3,000 people. ``When . . .
is this going to stop?''
The
8:21 a.m. quake followed a stronger Jan. 13 earthquake that left the
entire nation reeling: 100 schools closed or destroyed, 1.3 million
people on the street and 844 dead, most buried under mud.
Tuesday's
quake devastated the three central provinces -- San Vicente, La Paz
and Cuscatlán. In the villages of San Cayetano Ixtepeque, Paraiso de
Osorio and Guadalupe -- all in San Vicente -- 86 percent of the houses
were destroyed, said Mauricio Ferrer, director of the National
Emergency Committee.
In
San Vicente, Ferrer said, ``Everything was leveled.''
NEVER-ENDING
STORY
For
53-year-old Carolina Martínez of San Cayetano Ixtepeque, the quake
delivered a new measure of pain. She lost two sons last month -- and
two sisters in Tuesday's episode. ``This is a never-ending story,''
she lamented.
The
devastation comes at an extraordinarily bad time for El Salvador,
which is still seeking money to recover. Officials estimate the
country already needed hundreds of millions of dollars to rebuild
highways, schools and 220,000 homes. Now the country of 6.2 million
people faces the prospect of having a full 25 percent of its
population living in plastic tents just three months before the rainy
season.
``We
are in a moment of anguish,'' President Francisco Flores said. ``We've
been hit again. The bigger the problems, the calmer we have to be.''
In
the village of Candaleria, just east of the capital, 20 children died
while attending kindergarten. San Pedro Nonualco, San Pedro Masahuat,
San Juan Tepezontes and Santa Marmade Ostuma, in the La Paz province,
were heavily damaged.
A
provisional morgue was installed in San Pedro Nonualco, a rural area
15 miles southeast of San Salvador, where doctors expected to receive
at least 100 bodies. In Zacatecoluca, the provincial capital of La
Paz, the local hospital was destroyed, with victims injured by falling
roofs taken to a nearby park.
Landslides
blocked several highways that were still being restored after the Jan.
13 quake, including the Panamerican Highway to Guatemala. Telephone
service was patchy to much of the country, and San Salvador's airport
also was briefly closed.
MORE
PROBLEMS
While
last month's quake was stronger, this one stood to caused more
problems for the overpopulated capital because its epicenter was, as
one seismologist put it, right ``under their feet.''
The
epicenter of last month's 7.6 earthquake was in the Pacific Ocean,
which helped to limit destruction. Since then, at least 300
earthquakes and 3,000 tremors have been detected. At least 30
aftershocks were reported Tuesday, mostly in the three heaviest hit
provinces. Experts predicted the shaking would also trigger dangerous
volcanic eruptions.
``This
begins an even more dangerous situation in El Salvador,'' said
seismologist Wilfred Strauch, at the Nicaraguan Territorial Studies
Institute.
``It
may be in two days, two months or two years,'' he said, ``but this
means a new quake may very well come earlier.''
Help
El Salvador!
Publicado el miércoles,
14 de febrero de 2001 en El
Nuevo Herald
Nuevo sismo en El
Salvador deja al menos 237 muertos
El Nuevo Herald
SAN SALVADOR
Al
menos 237 muertos y 1,695 heridos causó el terremoto de 6.1 grados
Richter que sacudió ayer El Salvador, cuando se cumplía exactamente
un mes del devastador sismo del 13 de enero, informó hoy miércoles
el Comité de Emergencia Nacional.
Las
zonas más afectadas por el nuevo movimiento telúrico fueron los
departamentos centrales de Cuscatlán, San Vicente y La Paz.
Se
informó que una cifra no determinada de personas han quedado
enterradas en la población de San Martín, en la jurisdicción de San
Salvador, así como en Candelaria, en el caserío El Socorro, en
Cuscatlán, y en una carretera de San Miguel Tepezontes y San Juan
Tepezontes, en La Paz.
Una
veintena de niños y su maestra murieron soterrados en una escuela del
municipio de Candelaria, 40 km al este de San Salvador, confirmó la
directora de la institución.
La
televisión local difundió por la noche imágenes impactantes del
drama que se vivió en la escuela administrada por la Iglesia Católica,
que estaba construida con adobe y bahareque y que se desplomó
completamente con el violento sismo.
El
presidente, Francisco Flores, lanzó un urgente llamado a la comunidad
internacional para crear ``una nueva fuerza de trabajo'' para atender
las víctimas de el nuevo terremoto que asoló este país
centroamericano.
``Necesitamos
una nueva fuerza de trabajo'', dijo el mandatario durante una rueda de
prensa, tras aclarar que otras brigadas no pueden descuidar las áreas
siniestradas ahce un mes.
El
pasado 13 de enero, El Salvador fue sacudido por un terremoto de 7.6
grados en la escala abierta de Richter, que dejó 827 muertos, más de
4,500 heridos y más de un millón de damnificados, así como pérdidas
económicas calculadas en más de mil millones de dólares.
El
Comité de Emergencia Nacional (Coen) informó que el sismo de ayer
tuvo una magnitud de 6.1 grados en la escala abierta de Richter y el
epicentro fue localizado en la población de Santiago Nonualco, en el
departamento de La Paz, con una profundidad focal de 8.2 kilómetros.
El
director del Coen, Mauricio Ferrer, dijo a la prensa que un 86 por
ciento de las viviendas han quedado destrozadas o dañadas en las
poblaciones de Guadalupe y San Emigdio, en el departamento de San
Vicente, a unos 50 km de San Salvador, donde se produjeron
desprendimientos en el volcán San Vicente.
En
Cojutepeque, cabecera departamental de Cuscatlán, situada a 30 km de
San Salvador, numerosas casas se desplomaron.
Los
hospitales de San Vicente, Cojutepeque y Zacatecoluca, el último en
el departamento de La Paz, fueron evacuados debido a los serios daños
que sufrieron en sus estructuras, trasladándose a los enfermos a
otros centros asistenciales del país.
En
San Salvador no se registraron daños graves, pero al igual que hace
un mes la gente salió como pudo de casas y oficinas y el tráfico se
vio congestionado, sobre todo en el centro de la ciudad, donde ya había
grandes concentraciones de personas en los mercados y numerosos
comercios.
La
ministra de Educación, Evelyn Jacir de Lovo, anunció la suspensión
de las clases en todo el país, pero pidió a los maestros mantener
abiertas las escuelas para atender cualquier emergencia o para que las
familias se refugien en caso de que consideren que esos centros son más
seguros que sus viviendas.
Las
comunicaciones telefónicas se interrumpieron en amplios sectores de
San Salvador y otras ciudades del país, lo que ha dificultado la
constatación de daños, sobre todo en las zonas donde el destructivo
terremoto de hace un mes ha dejado muchas comunidades en condiciones
de mayor vulnerabilidad.
¡Ayudemos
al El Salvador!
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Miami Herald.
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