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Discurso
pronunciado por Armando Pérez Roura. Director General de Radio Mambí
y Chairman de Unidad Cubana, en el banquete efectuado en Miami el 8 de
octubre del 2000 en aniversario del Congreso de esa entidad del exilio.
Compatriotas:
El
V Congreso de la Unidad
Cubana
no coincide por casualidad con una de las
fechas más hermosas de los pueblos que han peleado por su
independencia. Antes de producirse la gesta libertadora del 95, cuando
parecía más difícil la consecución de la libertad para el pueblo
cubano, José Martí la evocaba anualmente con hermosos discursos,
llenos de enseñanza, que solamente provenían de aquella mente
gigantesca, faro de generaciones de compatriotas y gufa de las
juventudes de Nuestra América.
El
10 De Octubre
Porque
el 10 de Octubre fue un día di s- tinto para aquellos cultos y
valientes cubanos que aprendieron de grandes pensadores de Europa que
los hombres nacen para ser libres y que tampoco es libre el que
aprisiona con sus manos la libertad de otros hombres. El carácter
avanzado o conservador de las tendencias que existieron en el seno de
la Revolución de 1868 se manifiesta en las posturas ante los
problemas fundamentales de la esclavitud el sistema de gobierno y el
problema de la tierra, entre otros. Pero fue el de la esclavitud uno
de los aspectos mas interesantes y trascendentes que nos enseña la
Revolución del 10 de Octubre de 1868, cuando se inicia la guerra
contra la Metrópoli española, y el sistema opresivo impuesto por
ella militarmente contra los criollos.
Los
misterios más puros del alma se cumplieron aquella mañana en la
Demajagua, cuando los ricos, desembarazándose de su fortuna, salieron
a pelear, sin odio a nadie, por el decoro que vale más que ella;
cuando los dueños de hombres, al ir naciendo el día, dijeron a sus
esclavos: ¡Ya sois libres!
José
Martí, mientras realizaba su obra genial de unir en la lucha patriótica
a todos los cubanos de buena fe, no dejó de conmemorar la fecha
gloriosa del 10 de Octubre, cuando se inició la Guerra
Grande; aquella fue gesta de semanas; aquella que produjo a los
hombres y mujeres más firmes que ha parido pueblo alguno en este
Continente. Hoy, ciento 32 años después de aquel 10 de octubre, los
cómplices prefieren virar la cara antes de enfrentar a la tiranía de
más de 41 años que ha reeditado en la patria de Martí un régimen
que parece salido de las mismas entrañas de Valeriano Weyler.
Aquellos
padres de casas, aquellos que en 1868, servidos desde la cuna por
esclavos, que decidieron servir a los esclavos con su sangre, y se
trocaron en padres de nuestro pueblo y en transfiguración sublime, se
entraron selva adentro, con una estrella en la frente; aquellos
letrados que al resplandor del primer rayo, saltaron de la toga
tentadora al caballo de pelear; aquellos son carne nuestra, y entraña
y orgullo nuestros; Son las raíces de nuestra libertad y padres de
nuestro corazón, y soles de nuestro cielo y del cielo de la justicia.
Fueron ellos, los que sirvieron de aliento y decisión, para los que
en 1895, de la mano del Apóstol, supieron regar la tierra cubana,
seca por las lágrimas de madres sin esposos, para con su sangre
llevar a Cuba rumbo a la República, que fatalmente termino' 57 años
después por la traición de la reencarnación del satánico Valeriano
Weyler; ese déspota que todavía se pasea por la Isla, indiferente y
hasta gozoso, de su obra destructora.
Dos
Siglos De Cuotas
Nuestro
pueblo ha pagado en dos siglos una cuota muy alta por la libertad.
Comenzó cuando los españoles dieron por hecho que la hermosa Isla, La
más bella que ojos humanos vieran, era propiedad absoluta de su
Corona. Y olvidaron que sin Libertad la vida nada vale.
Olvidaron que el ser humano lleva dentro esa llama votiva de la
libertad, que desgarra y quema, cuando se padece. Muchos han olvidado,
en estos tiempos difíciles para los cubanos, que nosotros somos
herederos de una historia que cuenta con un semillero de libertadores,
que cualquiera de ellos puede compararse con los Bolívar, Sucre, San
Martín o el padre Hidalgo. Para no nombrar a nuestros genios, esas
gallardas figuras que parecen émulos de los héroes de las páginas
de Homero. Por esas y otras razones, atendiéndonos a la era en que
vivimos, hemos demostrado que estamos forjados en la fragua que
ablanda al metal, pero que Io funde convirtiéndolo en bronce, capaz
de mostrarse en el inigualable tañido de una campana que como en
La Demajagua, llamó al cubano para lanzarse en una guerra que no
tiene comparación con ninguna otra en el mundo.
El
Cierre Del V Congreso
Hemos
venido a este acto, Cierre del V Congreso de la Unidad
Cubana,
no solamente para evocar aquella epopeya, sino también, sin
lamentarnos por no haber sabido preservar el legado que nos dejaron
los Padres de la Patria, para declarar en esta tribuna patriótica!
que nuestro compromiso del regreso digno sigue en pie. Que vamos a
cumplir la palabra empeñada, y ¿por que no decirlo? imitando a
nuestro apóstol José Martí, siguiendo al pie de la letra su predica,
que se encuentra en sus ideales, Unir a todos los cubanos, juntados
ante el altar de la Patria, para conseguir la libertad perdida en
1959. descabezar para siempre al tirano y erradicar de Cuba el sistema
que empezó a colapsar en el mismo siglo en que fue implantado.
Hemos
venido a esta tribuna, para proclamar que a pesar de los héroes caídos
en este proceso de casi 42 años, y de nuestros poderosos enemigos,
Cuba será Libre, Independiente y Soberana, como lo soñaron todos los
libertadores de nuestras gestas revolucionarias.
Estamos
aquí en esta fecha gloriosa de la patria para recordarles a nuestros
hermanos de la Isla que seguiremos adelante hasta lograr juntos con
ellos el proceso que ya hemos visto en otros países, que durante décadas
también padecieron opresión y barbarie.
En
Yugoslavia
Hace
solamente unas horas, en Yugoslavia, el pueblo se lanzó a las calles
y tomó el poder, expulsando al tirano Slobodan Milosevic, que también
parecía inconmovible. Tanto
Rusia como Cuba, apoyaban a Milosevic, al punto que habían lanzado
duras críticas contra los países de la OTAN cuando los ataques a
Kosovo.
El
Maleconazo
Para
ninguno de nosotros es un secreto que el déspota se encuentra
desesperado tocando a todas las puertas, porque sabe que el pueblo
cubano se encuentra en el punto mas álgido de ebullición. Y, que en
cualquier momento, puede producirse un levantamiento como el llamado Maleconazo,...
y, que a pesar de las llamadas brigadas de Respuesta Rápida, esa ola
humana será incontenible y el Ejército no hará otra cosa que
quedarse en los cuarteles para no disparar contra sus propios hermanos.
A
Los Que Esperan En Cuba
En
esta fecha, tenemos que tomar este V Congreso de la Unidad Cubana,
para decirles a los que dentro de Cuba esperan, y, saben que la hora
se acerca, que no van a estar solos. Que tanto como ellos anhelamos la
aurora de la libertad para todos, para que Cuba retome el camino de la
democracia y cure las heridas que la barbarie castrista ha producido.
A
los militares cubanos.., que no tienen sus manos manchadas de sangre...
para ellos, nuestro mensaje directo:
Trataremos
de promover la unidad de la lucha contra el gobierno totalitario para
facilitar la victoria final.
La
Reconstrucción
Una
vez derrocada la tiranía comunista de Fidel Castro juntos
restauraremos en Cuba una sociedad justa, democrática, que tenga por
fundamento el sistema de propiedad privada, la libre empresa y la
economía de mercadeo, con un amplio sentido de justicia social y el
estricto respeto a todos los derechos humanos, violados por el régimen
desde que estableció el mas perverso de los sistemas conocidos por la
Humanidad.
Porque
siempre nuestro propósito ha sido cooperar con todas las
organizaciones y tendencias que se propongan rescatar a Cuba de la
barbarie del sistema castrista, con la excepción de aquellas que han
demostrado posiciones de entendimiento o dependencia a otros gobiernos
o intereses foráneos.
Estamos
influyendo en la opinión pública de EU. para que se comprenda que es
contrario a los intereses norteamericanos y a las tradiciones más
venerables de la nación de Washington y Lincoln, la política de
protección al régimen de Fidel Castro y que Cuba no será libre
hasta que desaparezca el régimen totalitario que la ha destruido en
todos los sentidos de la vida humana.
¡Que
sepan todos los cubanos, que tienen la oportunidad de participar en el
proceso que va a poner en marcha esa Cuba que espera por todos
nosotros!
Que
sepan todos los cubanos que no hayan sido cómplices de la tiranía,
que en esa Cuba todos tendremos oportunidades de servir pues será la
república que soñó el apóstol José Martí: “Con todos y para
el bien le todos.”
Donde
no se quedará un solo cubano sin tener cubiertas todas sus
necesidades, y que a cambio no se le pedirá ningún trabajo o
servicio que no sea el amor por todos los símbolos patrios.
Todos
los cubanos que hemos tenido que sufrir el yugo comunista, implantado
por la traición de Fidel Castro, queremos para la Patria que espera
una Constitución justa, que garantice todos los derechos ciudadanos.
Con los principios esbozados en la Carta Magna de 1940; declarando
ilegal todas las medidas tomadas arbitrariamente por la pandilla
gobernante, los cubanos de allá y de aquí lograremos encauzar por
los caminos correctos a la Cuba que el comunismo ha sepultado entre
los países mas atrasados del mundo moderno.
Finalmente,
en alta voz, para que nos escuche el ciudadano que allá ha tenido que
morderse la lengua, para no caer en los calabozos del régimen; para
que también nos escuche el militar, que jamás ha levantado su brazo
para golpear a otro cubano; aquel que se ha visto compelido a
pertenecer a cualquiera de esas organizaciones inventadas por el régimen,
pero que ha sabido callar, en vez de delatar; para aquellos que saben
que el régimen, ahora trata de reeditar una Revolución Cultural
como la del asesino comunista chino, Mao Tse Tung, en 1967, aceitando
los grilletes, y atemorizando a los hombres y mujeres que no cumplen
las órdenes que vienen de arriba... para que todos ellos; así como
para esos centenares de miles de compatriotas que no se han marchado,
pero que no se han doblegado... nuestro saludo... nuestra promesa! de
una Cuba, donde no existan los esbirros que golpean, de las brigadas
de Respuesta Rápida; ni los delatores, que han hecho que el cubano
tenga que hablar solo en la noche, para no sentirse espiado.
Vamos
a devolverle al cubano hasta su carácter, abierto y sincero, que decía
lo que pensaba sin temor a la delación.
Eso
lo haremos, porque, también nosotros hemos tenido que pagar una cuota
muy alta allá, y aquí en el exilio... donde también se nos ha
perseguido y encarcelado. Porque no vinimos al destierro que, como decía
Sócrates, es el peor de todo los castigos, para disfrutar de las
cosas materiales de una sociedad democrática que como esta le abre
las puertas de las oportunidades a todos los que viven en ella.
¡Vinimos
aquí con la promesa de regresar dignos! Con esa promesa intacta en
sus corazones han muerto cientos de compatriotas lo mejor de nuestra
cultura. Desterrados pero con la decisión de Francisco Vicente
Aguilera..., “pues
no tendremos nada, mientras no tengamos patria.”
Como
de Altar se ha de tomar la Patria, y no de pedestal para levantarse
sobre ella, juremos todos de pie, con el pensamiento apostólico en
nuestros espíritus, Morir
antes de renunciar a nuestro derecho a vivir dignamente con decoro.
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