Cuerpo de Oficiales
en el año 1925
En esta época integraban, entre otros, el cuadro de oficiales pilotos
aviadores:
Gustavo Alfonso, Pablo Alonso, Arístides Agüero, Arozarena , Miguel de
Jesús Bannatyne, José Barrientos, Jorge Cao, Santiago Campuzano, Jaime González, Miguel
A. González, Guillermo González Vizcay, Eduardo Laborde Moliner, Ciro Leonard, Ramiro
Leonard, Rogelio Morlote Caballero, Guillermo Martull, Alberto Ponce de León Hernández,
José Terry Jiménez, Carlos Torres de Navarra, Mario Torrez Menier, Alberto Valdés
González, Manuel Vidal Lazaga, Javier Zayas Bazan
En el verano del año 1926, dos Corsarios efectuaron el primer vuelo
internacional de la aviación cubana, volando de la Habana a Camagüey y prosiguiendo a
Port-Au-Prince en Haití con el Capitán Laborde y el Teniente Martull en los controles.
El fatídico ciclón de Octubre de 1926, destruyó los hangares y
edificios semi permanentes en el Campo de Colombia y además de dañar muchos de los
aviones, el Comandante Ovidio Ortega y Campos, lideró la reconstrucción de mucho de los
aviones dañados.
En 1927, el Capitán Rosenham Beam, más tarde General, junto con los
Tenientes Jack Hodgson y James Gillespie y dos Sargentos Mayores mecánicos, Joseph Biando
y Conrad O'Brian, llegaron a Cuba a pedido del Presidente Machado, para reorganizar el
Cuerpo y preparar su expansión. La primera acción de Beam fué, destruir los Jeanny,
puesto que no ofrecían seguridad y así poderse concentrar en los QO-2 restantes, más
otros seis aviones construidos por la Boeing De Havilland, los D.H.4M-1
(11-12-13-14-15-16), adquiridos antes de que llegara la misión.
Beam de inmediato se dedicó a fortalecer, expandir y modernizar el
Cuerpo de Aviación y ordenó los repuestos necesarios para que los 6 DH 4 estuvieran
listos para combate, estos habían sido dañados por el ciclón del 26.
El 8 de Febrero, llega a La Habana, en vuelo desde Haití, el célebre
aviador Charles Lindbergh y el día 12 vuela sobre la capital cubana, invitado por
Beam, Lindbergh, convirtiéndose en uno de los primeros jefes de estado en volar.
El presidente Machado reabrió la Escuela de Aviación Militar,
recientemente reconstruida en la Campo de Colombia con un moderno edificio, con salones de
clases, laboratorios, oficinas y barracas para veinte y cinco estudiantes, el 5 Marzo de
1928, teniendo como profesores Al Tte. Coronel Antonio Mesa y Valdés,
al Capitán médico
Armando de la Torre, al 1er Tte. Agustín Rodríguez, al 1er Tte. Demetrio Ravelo Hernández,
al 1er Tte. Piloto José A Terry Jiménez, al 1er Tte. Piloto James Gillespi,
al 2do Tte. Piloto
Rogelio Morlote, al 1er Tte. Pablo A Rosado Rodríguez, al 2do Tte. Faustino López
Neira, al Capitán Piloto Mario Torres Menier, a los Alférez de Navío: Piloto Oscar Rivery, Capitán
Armando Castellan Villageliu, Capitán Piloto Eduardo Laborde Moliner, Capitán Piloto
Guillermo Martull y el 1er Tte. Florindo Fernández Prieto.
En los cursos de aviación, que eran divididos en primario y avanzado,
se tomaban las siguientes asignaturas:
Cortesía y Cortesía Militar, Higiene y Administración Militar,
Reglamento del Ejército, Costumbres del Servicio, Infantería y Servicio de Guardia, Ley
Penal y de Procesamiento, Conservación de Material Aéreo, Aerodinámica, Paracaídas,
Telegrafía, Instrumental de Aeroplanos, Reglamento Aéreo Internacional, Motores y
Sistemas, Alineamiento de Aeroplanos, Mapas, Navegación Aérea, Persecución, Ataque,
Táctica Aérea, Meteorología, Ametralladoras (Armamentos), Miras y Sincronización de
Ametralladoras, Bombardeo, Miras de Bombardeo, Bombas y Explosivos, Comunicaciones por
Señas, Fotografía Aérea, y Observación.
Estas asignaturas y muchas más, a medida que la tecnología avanzaba,
eran añadidas a las asignaturas a cursar.
El 17 de Abril de 1928, con el propósito de crear la aviación naval,
despegó del campo de aviación de Colombia el Teniente Alberto Ponce de León Hernández,
como instructor de vuelo y como alumno al Alférez de Fragata Raúl Pérez Terrada y más
nunca se supo de ellos.
En Marzo de 1929 y por orden del Estado Mayor del
Ejército se emite la
Orden General 223 que autoriza la creación de lo que es hoy el Aeropuerto Internacional
José Martí, el cual se inauguró el 24 de Febrero de 1930.
Cuba ordenó 4 Buffalo Consolidated PT-3 Husky para ser usados
primariamente como aviones de entrenamiento en Febrero de 1928 y ser incrementados a un
total de 10. Cuatro primero y dos más para Febrero de 1930. Esté fué el segundo
período que duró de 1928 a 1933 y re-estableció el estricto sistema de
enumerar los
aviones y los PT-3 fueron enumerados (1-2-3-4-5-6-7-8-11-12).
El prestigio del Cuerpo de Aviación fué tal, que los estudiantes de
aviación de Panamá, Marcos A Gelabert, de la República Dominicana, Julio "Cholo" Estrada,
y de Ecuador, Frank A Féliz Miranda, recibieron becas para entrenarse en Cuba como
pilotos aviadores, durante los años 1930 y 1931 y así convertirse estos pilotos en el
núcleo de los infantes en los cuerpos de aviación de sus respectivos países. Entre los
aviadores dominicanos el Capitán Aníbal Vallejo Sosa, el Primer Teniente Frank A. Feliz
Miranda y los mecánicos Gregorio Peguero, Ernesto Tejada Matos y Andrés Rodríguez.
Con $75,000, se ordenaron en Octubre de 1929, los primeros tres Curtiss
P-6S Hawk de combate, con motores WASP y eventualmente llegaron a ser 6 los aviones
adquiridos (9-10-15-16-17-18), a estos siguieron seis Vought O2U-1A Corsarios, que
llegaron a Cuba en Mayo de 1929 y poco tiempo después arribaron ocho más, incluyendo por
lo menos tres O2U-3A, seguidos por más durante el período de 1933-34, con los seriales
(24-25-26-27-28-28-30-31-32-33-34). Se supone que Cuba llegó a tener 26 de los aviones
modelo O2U-3A.
La invasión revolucionaria de Gibara en 1931, fué derrotada debido al
uso efectivo del Cuerpo de Aviación, a pesar de perder tres aviones, dos corsarios y un
P-6S debido al fuego de tierra de los expedicionarios. Participaron los P-6S,
16-17-26-28-32 y 33.
Durante los primeros años de la década del treinta, dos WACOS 9 y dos
WACOS 10, fueron donados por el periódico "El País", estos recibieron la serie
13 y 14 y los otros dos se perdieron antes de poderles aplicar la serie consecutiva.
En Febrero de 1931 el Cuerpo de Aviación tenía al menos
78 pilotos
debidamente entrenados, formados en dos escuadrones tácticos y 162 como
personal de tierra de
rangos variados. En Octubre 6 de 1931, uno de los PT-3 se accidenta en Cuatro Caminos, en
la finca Caraba en la Habana.
El Capitán Bean partió de Cuba, rumbo a los Estados Unidos, para
tomar el curso de Comando y Estado Mayor en Junio de 1931.
En Enero de 1932 llegaron cuatro Curtiss Hawk II, serial (19-20-21-22)
y un Aeronca C-3 ligero para entrenamiento, posiblemente el primero usado en el mundo para
esta función y también usado por el Capitán Eduardo Laborde para su vuelo de 2737
millas de la Habana a la ciudad de Guatemala, a la ciudad de México y retorno, durante
los meses de Abril 20 de 1932 y el 29 de Julio del mismo año.
Los pilotos cubanos tuvieron la oportunidad de enseñar sus
conocimientos cuando el Capitán Mario Torres Menier y los Tenientes Pablo Alonso y
Rodolfo Herrera, partieron en una gira de buena voluntad através de Centro América y los
estados de sur de los Estados Unidos. Este vuelo se efectuó el 10 de Septiembre de 1933,
regresando a La Habana el 13 de Octubre de 1933, con los aviones Corsario 27, 31, y 32.